sábado, 11 de julio de 2020

Las Nueve Contemplaciones


Esta práctica es mencionada por Buda en el Satipathana Sutra. Entraría dentro de las meditaciones sobre la Impermanencia, la ayoidad y el Inter-ser. Si aprendes a ver tu cuerpo en su verdadera naturaleza dejas de apegarte a él, y por lo tanta dejas de generar sufrimiento. Si comprendes que tu cuerpo carece de un yo separado y eterno te liberas de la falsa idea de un paraíso o de un castigo eterno. Y si comprendes que formas parte del mundo y que no vives de forma aislada comprendes que tu cuerpo físico está formado por los mismos elementos que los árboles, las rocas, otros animales… que tu cuerpo físico vuelve a la tierra, y que tu conciencia se transforma y se manifiesta en otros fenómenos.

Meditar sobre la Impermanencia y el Inter-ser nos ayuda a ver nuestro cuerpo de continuidad, es decir, en lo que nos transformaremos al “morir”. Lo pongo entre comillas porque desde el punto de vista del budismo no hay un nacimiento y una muerte, en realidad lo que se plantea es la trasformación o continuación de la energía, es decir, somos una continuación de alguien. Somos nuestros padres, abuelos y ancestros. Hay un famoso dicho Zen que dice lo siguiente: ¿Cuál era tu rostro antes de nacer? El inter-ser plantea eso, que venimos de alguien, que somos la continuación de alguien.

Por otra parte la Impermanencia nos ayuda a comprender que todo en el universo esta en continuo cambio. Que absolutamente nada permanece inalterado y es eterno. Meditar sobre la Impermanencia es aceptar los cambios y abrazarlos. Meditar sobre la Impermanencia es aceptar nuestra propia muerte para no tener nunca más miedo de ella. Se nos ha enseñado que la muerte es algo triste, oscuro, negativo, malo… En realidad es algo inevitable. No tiene sentido sufrir y perdernos las maravillas de la vida por el miedo a la muerte. Abraza todas las facetas de la vida.

A continuación os dejo el fragmento del Sutra. Leerlo despacio, poco a poco.

1.       Asimismo, monjes, cuando un monje ve un cuerpo que lleva un día muerto, o dos días muerto, o tres días muerto, hinchado, amoratado y putrefacto, tirado en el osario, aplica esta percepción a su propio cuerpo de esta manera: "Es verdad que este cuerpo mío tiene también la misma naturaleza, se volverá igual y no escapara a ello."
(Estribillo) Así vive contemplando el cuerpo en el cuerpo internamente, o vive contemplando el cuerpo en el cuerpo externamente, o vive contemplando el cuerpo en el cuerpo interna y externamente. Vive contemplando los factores del origen del cuerpo, o vive contemplando los factores de disolución del cuerpo, o vive contemplando los factores del origen y la disolución del cuerpo. O tiene conciencia de que "hay un cuerpo" en el grado necesario para el conocimiento y la atención, y vive independiente, sin apegarse a nada en el mundo. Así es, como el monje vive contemplando el cuerpo en el cuerpo.
2.       Asimismo, cuando un monje ve un cuerpo tirado en el osario, que este siendo devorado por los cuervos, los gavilanes, los buitres, los perros, los chacales o por distintas clases de gusanos, aplica esta percepción a su propio cuerpo de esta manera: "En verdad que también mi cuerpo tiene la misma naturaleza, se volverá igual y no escapara a ello. (Estribillo)
3.       Asimismo, monjes, como cuando un monje ve un cuerpo tirado en el osario, reducido a un esqueleto unido tan solo por los tendones, y con algo de carne y sangre adherido a él. (Estribillo)
4.       Asimismo, monjes, como cuando un monje ve un cuerpo tirado en el osario, reducido a un esqueleto unido tan solo por los tendones, embadurnado en sangre y sin carne... (Estribillo)
5.       Asimismo, monjes, como cuando un monje ve un cuerpo tirado en el osario, reducido a un esqueleto sin carne y sin sangre, unido tan solo por los tendones... (Estribillo)
6.       Asimismo, monjes, como cuando un monje ve un cuerpo tirado en el osario y reducido a huesos sueltos esparcidos en todas las direcciones: aquí los huesos de la mano, allí los de los pies, los huesos de las espinillas, los de los muslos, la pelvis, las vértebras, el cráneo. (Estribillo)
7.       Asimismo, monjes, como cuando un monje ve un cuerpo tirado en el osario, reducido a huesos blanqueados como una concha... (Estribillo)
8.       Asimismo, monjes, como cuando un monje ve un cuerpo tirado en el osario, reducido a huesos de más de un año, amontonados... (Estribillo)
9.       Asimismo, monjes, como cuando un monje ve un cuerpo tirado en el osario, reducido a huesos podridos, reducido a polvo, entonces aplica esta percepción a su propio cuerpo de esta manera: "En verdad que también mi cuerpo tiene la misma naturaleza, se volverá igual y no escapara a ello" (Estribillo)

Práctica. Duración recomendada 30-35 min

La meditación sobre las Nueve Contemplaciones de la descomposición de un cadáver es una meditación un poco compleja. Para empezar toma una posición cómoda que te permita llegar a una estabilidad meditativa. Toma conciencia de tu respiración y de tu centro, puede ser la columna vertebral o la sensación de estar sentado en un cojín o una silla. Toma conciencia de tu postura y el ritmo de tu respiración. Analiza los elementos que hay en tu cuerpo. Eres agua, contienes minerales que son la tierra, el aire que respiras y tu energía el fuego. Después realiza un pequeño escaneo corporal de los pies a la cabeza, esto te permitirá llegar a una atención sostenida del Cuerpo (Primer Satipathana la contemplación del Cuerpo en el Cuerpo). Después de esto comienza a visualizar un cadáver en sus diferentes estados de descomposición, si esto te resulta muy difícil puedes  cambiar el cadáver por una flor o un árbol. La idea es aplicar a tu cuerpo esa noción de cambio inevitable. El objetivo de esta práctica a ayudarte a desapegarte de tu cuerpo, sensaciones y emociones para acercarte al reino del Nirvana, para ayudarte a transformar tus miedos y tu sufrimiento y ayudarte a vivir en el momento presente con total plenitud, alegría y felicidad.

viernes, 1 de mayo de 2020

Comentario al Sammaditthi Sutta (Sutra sobre la Visión Correcta)

Una de las primeras cosas que nos llama la atención sobre este Sutra es quien lo da. Este discurso es dado por Sariputta uno de los discípulos laicos de Buda. Esto es importante pues Sariputta fue un buen discípulo del Buda historio. Estamos ante un Sutra especial, pero no por ello menos importante. El escenario de este discurso ya lo conocemos de otros discursos, el Bosque de Jeta en Anathapindika, y lugar de retiro donde Buda dio muchos discursos. Este discurso es importante porque forma parte, en mi opinión, al grupo de discursos donde se habla de las “Cuatro Nobles Verdades” y el “Noble Óctuple Sendero”.

Esquema General de los Temas que aborda el Sutra:

0 – 5. Escenario. Preguntas, Preceptos Éticos y las raíces de lo insano.
6. Otras Enseñanzas.
7. Los Alimentos que generan sufrimiento y como ponerle fin.
8. Comprensión de las Cuatro Nobles Verdades y Su Sendero.
9. Sobre la Impermanencia y las Nueve Contemplaciones.
10 – 11. Sobre el Nacimiento y  el Devenir.
12. Sobre la Vacuidad, la Ayoidad y las Ataduras de la existencia.
13 – 18. Sobre la relación entre el apego y el sufrimiento que generan los Agregados y las Esferas de los Sentidos.
19. Los Impulsos
20 – 21. Sobre la ignorancia y las fisuras que produce.

0 – 5. Escenario. Preguntas, Preceptos Éticos y las raíces de lo insano.

Después de analizar quien da el Sutra y el escenario vamos a la introducción, que son estas tres preguntas que formula Sariputta de forma retórica. ¿Cómo Alcanzar la Visión Correcta? ¿Cómo confiar en el Dharma? ¿Cómo alcanzar el verdadero Dharma? A lo que responde: “Cuando un discípulo comprende la raíces de lo insano y de lo sano también, entonces alcanza la Visión Correcta. Adquiere una inquebrantable confianza en el Dharma y alcanza el Verdadero Dharma.”
A continuación hace una mención a lo que se conoce como los “Cinco Preceptos Éticos” y los “Tres venenos de la Mente”. Los preceptos éticos son los siguientes: Abstenerse de dañar o quitar una vida. Abstenerse de tomar lo que no es tuyo. Abstenerse de mantener una conducta sexual impropia. Abstenerse de mantener conversaciones frívolas o insanas. El quinto precepto es Abstenerse de consumir sustancias que alteren la conciencia. Este último en el Sutra no se menciona. Menciona cuatro preceptos y prosigue con: Tener codicia, animadversión y por tanto la visión errónea es insano. Es decir, las raíces de lo insano son: “Tres venenos de la Mente” (Odio, codicia e Ignorancia) y no cumplir con los Preceptos éticos. Por el contrario cumplir los Preceptos éticos y conocer y controlar los venenos de la mente es propio del que posee la visión correcta. Cuando rompes la tendencia de apagarte a los venenos de la mente y a un “YO” dejas de generar visión errónea para generar Visión Correcta y poner fin al Sufrimiento. Hasta aquí la primera parte del Sutra.

6. Otras Enseñanzas.

A partir de aquí Sariputta plantea otras formas de practicar la Visión Correcta.
Este post no se trata de un análisis exhaustivo, no voy a comentar todos puntos del Sutra, solo los que me parece que tienen más sustancia ya que son en esencia lo mismo todo el rato. Una aplicación de la visión de las Cuatro Nobles Verdades y su sendero pero con diferente matiz en cada parte.

8. Comprensión de las Cuatro Nobles Verdades su Sendero.

Tener la visión correcta es comprender el sufrimiento. Todo es sufrimiento o fuente de sufrimiento. El Sutra dice: “El nacimiento, la vejez, la enfermedad, la muerte, el pesar, las lamentaciones, el dolor, el descontento y la agitación son sufrimiento. No tener lo que deseas es sufrimiento”. Lo relaciona con el Deseo, y vencer el Deseo es vencer al sufrimiento y no volver a generarlo. ¿Cómo? Cultivando la visión correcta que está contenida en el desapego, liberarse de las ideas erróneas y negarse a estar atado al objeto del deseo.

9. Sobre la Impermanencia y las Nueve Contemplaciones.

En esta parte vamos a hablar de un tema del que ya he hablado que es la Impermanencia y las Nueve Contemplaciones. Nada es eterno todo está en continuo cambio. Nosotros cambiamos, hemos de entender nuestra muerte, nuestro cambio. Esto genera rechazo y sufrimiento. Nos perdemos la alegría de la viva, del momento presente por el miedo a la muerte. Cultivar la Visión Correcta nos ayuda a ver que el cambio es natural, es bueno y necesario. Si entendemos que somos impermanentes y que carecemos de un yo separado, que somos interdependientes con nuestro entorno dejamos de identificarnos con la idea de nacimiento, vejez y muerte y ponemos fin a estos conceptos. Las nueve Contemplaciones de la descomposición de un cadáver nos ayudan a ver nuestra naturaleza impermanente e interdependiente. Lo cual nos lleva a la extinción de estos conceptos y nos conducen a la liberación del Samsara.

12.  Sobre la Vacuidad, la Ayoidad y las Ataduras de la existencia.

Nos apegamos al deseo. A nuestros objetos de deseo. Hay varias clases de objetos de deseo como enumera el Sutta que son: deseo sensual, deseo a las opiniones, deseo a los rituales y deseo a la creencia de un yo separado. Creo que en este parrado están impresas la Vacuidad y la Ayoidad. Nos apegamos a nuestras impresiones sensoriales, no vemos más allá de ellas. No vemos la verdadera naturaleza al no ver que estamos vacíos de una existencia separada. Nos apegamos al placer de los sentidos y al no aceptar que son impermanentes sufrimos. Damos por hecho que siempre van a estar ahí, pero todo está en continuo cambio. Cuando aplicamos la Visión Correcta dejamos de apegarnos a ideas, opiniones u objetos de deseo. Vemos que al igual que nosotros los objetos están vacíos, que el objeto y el perceptor del objeto son lo mismo. Tú creas el objeto de deseo y el objeto de deseo eres tú. Estas vacío y estas lleno de todo el universo. El objeto está lleno y vacío de todo el universo. Su contenido, su valor solo cambia en función de tu percepción del objeto. Cuando comprendes el ansia que se origina y el objeto que lo origina dejas de generar sufrimiento. Las "Ataduras de la Existencia" las recordareis del análisis del Anapanasatti Sutta.

13 – 18. Sobre la relación entre el apego y el sufrimiento que generan los Agregados y las Esferas de los Sentidos.

Esta parte es amplia y podemos explorar una parte muy interesante de las enseñanzas Budistas que habla de los Agregados y las Esferas de los Sentidos. Esta parte del Sutra viene a decir que nuestros sentidos, nuestras percepciones nos engañan. También dice que nos apegamos a los Agregados. Es decir. Nos apegamos a lo que vemos. Si vemos una flor y aún tenemos apego por el agregado y el sentido asociado a la visión, cuando la flor se marchite sufriremos al ver la flor marchitarse. Pero si por el contrario no nos apegamos a lo que vemos y dejamos nuestras impresiones de los sentidos fuera y vemos con los ojos de la verdadera realidad no sufrimos porque comprenderemos que la flor no se marchita si no que se transforma. En otro ejemplo, si nos apegamos al agregado que es el cuerpo con sus esferas de los sentidos el hecho de envejecer o enfermar nos hace sufrir. Perder el control del cuerpo o perder funcionamiento en un sentido nos produce rechazo. Si tú ves las puertas de los sentidos, ves que se originan en la mente, en la conciencia, que es el Agregado que los contiene a todos los demás. Los Agregados son una impresión, una percepción de la mente. Cada uno percibe su cuerpo y sus pensamientos de forma diferente. La verdadera mente va más allá de la idea de un cuerpo o una mente. Va más allá de las percepciones o las impresiones de sus sentidos porque sabe que no es la verdad absoluta, solo una parte de la realidad. La verdadera naturaleza de la mente, que es la Verdadera Visión vas más allá de toda idea sobre la personalidad, la existencia o la mente en sí misma.

20 – 21. Sobre la ignorancia y las fisuras que produce.

Imagina tu mente como un recipiente con agua. El conocimiento, que es la verdadera visión es el recipiente que contiene el agua del Nirvana. Que pasa, que la ignorancia ha ido abriendo fisuras en nuestro recipiente y hemos perdido el Nirvana que es nuestra naturaleza. La incapacidad de reconocer el sufrimiento, su creación o el camino para ponerle fin son la ignorancia que rompe el recipiente. Debemos, con ayuda de las Cuatro Nobles Verdades y el Sendero que conduce el fin de la ignorancia recomponer ese recipiente lleno de grietas, para evitar que entre la duda, el apego o las falsas ideas. Rapar el recipiente para que la práctica de la meditación nos permita verter de nuevo las aguas del Nirvana.

Rhöd Deutsch

miércoles, 29 de abril de 2020

Sutra del Corazón

 - Gate, Gate, Paragate, Parasamgate, Bhodi, Svaha - 

Avalokiteshvara, el Bodhisattva de la Compasión, meditando profundamente sobre el Entendimiento Perfecto, descubrió que los cinco aspectos de la existencia humana estaban vacíos*, liberándose de este modo del sufrimiento. En respuesta al monje Sariputra, dijo lo siguiente:


El cuerpo es tan solo vacío,
el vacío no es más que el cuerpo.

El cuerpo está vacío,
y el vacío es el cuerpo.

Los otros cuatro aspectos de la existencia humana:
Sentidos, pensamientos, voluntad y conciencia,
también están vacíos,
y el vacío los contiene.

Todas las cosas están vacías:
Nada nace, nada muere,
nada es puro o impuro,
nada aumenta o disminuye.

Así pues, en el vacío, no existe el cuerpo,
ni las sensaciones, ni los pensamientos,
ni la voluntad, ni la conciencia.

No hay ojos, ni oídos,
ni nariz, ni lengua,
ni cuerpo, ni mente.

No hay sentido de la vista, ni del oído,
ni del olfato, ni del gusto,
ni del tacto, ni de la imaginación.

Nada puede verse o escucharse,
olerse o gustarse,
tocarse o imaginarse.

No existe la ignorancia,
ni el fin de la ignorancia.

No existen la vejez y la muerte,
ni el fin de la vejez y la muerte.

No existe el sufrimiento, ni la causa del sufrimiento,
ni el fin del sufrimiento, ni un camino a seguir.

No existe el logro de la sabiduría,
ni ninguna sabiduría que lograr.

Los Bodhisattvas confían en el Entendimiento Perfecto,
y, libres de todo engaño,
no sienten ningún miedo,
disfrutando del Nirvana aquí y ahora.

Todos los Budas,
pasados, presentes y futuros,
confían en el Entendimiento Perfecto,
y viven en la iluminación total.

El Entendimiento Perfecto es el mejor mantra.
El más lúcido,
el más elevado,
el mantra que elimina todo sufrimiento.
Ésta es una verdad fuera de toda duda.

Dilo así:

Gaté, gaté, paragaté, parasamgaté. ¡Bodhi! ¡Svaha!

Que significa...

Partir,
partir,
partir a lo alto,
partir a lo más alto.
¡Iluminados!
¡Que así sea!


Traducción de
José Silvestre Montesinos

viernes, 10 de abril de 2020

Sermón sobre la Visión Correcta

Sammaditthi Sutta

Esto es lo que he oído. En cierta ocasión el Señor estaba en el Parque de Anathapindika, en el bosquecillo de Jeta, cerca de Savatthi. Y el venerable Sariputta se dirigió a los bhikkhus.

1«Amigo», respondieron respetuosamente los bhikkhus.
El venerable Sariputta dijo: «Un noble discípulo ¿cómo practica la Visión Correcta, una visión recta? ¿Cómo obtiene una inquebrantable confianza en el Dharma? ¿Cómo puede alcanzar el verdadero Dharma?».

2«Amigo Sariputta, hemos viajado un largo camino para poder estar ante tu presencia y somos felices de aprender el significado de estas palabras. Explícanos, por favor, tus preguntas y después de haber escuchado tus enseñanzas no las olvidaremos».

3«Amigos míos, os ruego que escuchéis y que pongáis toda vuestra atención en lo que voy a deciros. Amigos, cuando un noble discípulo comprende lo insano y sus raíces así como lo sano y sus raíces, este discípulo posee la Visión Correcta, una visión recta. Adquiere una inquebrantable confianza en el Dharma y alcanza el verdadero Dharma. Amigos, destruir la vida, tomar lo que no se nos ha dado y mantener una conducta sexual errónea es insano. Mentir, calumniar, pronunciar palabras malsonantes y mantener una conversación frívola es insano. La codicia, la animadversión y la visión errónea son insanas. Las raíces de lo insano son la codicia, el odio y la ignorancia.

4»Abstenerse de destruir la vida, de tomar lo que no se nos ha dado y de mantener una conducta sexual errónea; abstenerse de mentir, de calumniar, de pronunciar palabras malsonantes y de mantener una conversación frívola; no ser codicioso, no albergar animadversión y practicar la Visión Correcta es sano. Las raíces de lo sano son la ausencia de codicia, odio e ignorancia.

5»Cuando un discípulo comprende lo insano y sus raíces, así como lo sano y sus raíces, transforma totalmente la tendencia a ser codicioso, disuelve la tendencia a odiar y rompe la tendencia a apegarse a la visión del “Yo soy”. Transforma la ignorancia, genera la comprensión y en este preciso instante, en esta misma vida, pone fin a su sufrimiento».

6«Bien dicho, amigo —dijeron los bhikkhus llenos de regocijo, y preguntaron—: ¿Existe alguna otra enseñanza sobre cómo un discípulo practica la Visión Correcta?…».

7«Amigos, cuando un noble discípulo comprende el alimento, cómo se produce, cómo se extingue y el Sendero que conduce a la extinción del alimento, este discípulo practica la Visión Correcta. Amigos, hay cuatro clases de alimentos que sustentan a los seres que ya existen y a aquellos que están buscando una nueva existencia. Son la comida física, burda o selecta; el alimento de las impresiones sensoriales; el alimento de la intención; y el alimento de la conciencia. El alimento se origina donde se origina la codicia, y el alimento cesa cuando cesa la codicia. El Sendero que conduce a la extinción del alimento es el Noble Óctuple Sendero. Cuando un discípulo lo comprende, transforma totalmente esas tendencias.

8»Otra enseñanza sobre la Visión Correcta consiste en que cuando un discípulo comprende el sufrimiento, cómo se produce, cómo se extingue y el Sendero que conduce a la extinción del sufrimiento, tiene la Visión Correcta. El nacimiento, la vejez, la enfermedad, la muerte, el pesar, las lamentaciones, el dolor, el descontento y la agitación son sufrimiento. No tener lo que deseas es sufrimiento. Es decir, el apego a los cinco skandhas es sufrimiento. La creación del sufrimiento radica en el ansia de volver a nacer, la cual va asociada a gozar de los diferentes placeres que se encuentran aquí y allí y apegarse a ellos. Es el ansia por el reino del deseo, por el reino del ser y el del no-ser. El fin del sufrimiento es la desaparición del deseo, la extinción de las ideas, el abandonar, el desapego, liberarse de y negarse a permanecer atado al objeto del deseo. El Sendero que conduce a la extinción del sufrimiento es el Noble Óctuple Sendero.

9»Otra enseñanza sobre la Visión Correcta consiste en que cuando un noble discípulo comprende la vejez y la muerte, cómo se llega a ellas, cómo se extinguen y el Sendero que conduce a la extinción de la vejez y la muerte, tiene la Visión Correcta. La vejez es la decrepitud del ser en los distintos mundos de los seres vivos. Incluye la pérdida de los dientes, el pelo canoso, las arrugas, el descenso de la fuerza vital y el debilitamiento de los órganos sensoriales. La muerte es cuando los seres vivos abandonan los distintos mundos de los seres vivos para ir a otra existencia, su descomposición, su desaparición y la muerte, el final de su tiempo de vida, la desunión de los skandhas y el abandono del cuerpo. La vejez y la muerte se originan donde se origina el nacimiento. La extinción del nacimiento es la extinción de la vejez y la muerte. El Sendero que conduce a la extinción de la vejez y la muerte es el Noble Óctuple Sendero.

10»Otra enseñanza sobre la Visión Correcta consiste en que cuando un noble discípulo comprende el nacimiento, cómo se produce [texto omitido para resumir]… tiene la Visión Correcta. El nacimiento es la existencia de los seres en los distintos mundos de seres, su aparición, su renacimiento, la manifestación de los skandhas y la adquisición de los órganos sensoriales y de los objetos de los sentidos. El nacimiento se origina donde se origina el devenir. La extinción del devenir es la extinción del nacimiento. El Sendero que conduce a la extinción del nacimiento es el Noble Óctuple Sendero.

11»Otra enseñanza sobre la Visión Correcta consiste en que cuando un noble discípulo comprende el devenir [texto omitido para resumir]… tiene la Visión Correcta. Existen tres clases de devenir: el devenir en el mundo del deseo, el devenir en el mundo de la materia sutil y el devenir en el mundo inmaterial. El devenir se origina donde se origina el apego y se extingue cuando el apego se extingue…

12»Otra es que cuando un noble discípulo comprende el apego [texto omitido para resumir]… tiene la Visión Correcta. Hay cuatro clases de apego: el apego al deseo sensual, a las opiniones, a las reglas y rituales y a la creencia de un yo separado. El apego se origina donde se origina el ansia. El apego se extingue cuando el ansia se extingue, y el Noble Óctuple Sendero…

13»Otra enseñanza sobre la Visión Correcta consiste en que cuando un noble discípulo comprende el ansia… tiene la Visión Correcta. Existen seis clases de ansia: el ansia por las formas, los sonidos, los olores, los sabores y los objetos táctiles y mentales. El ansia se origina donde se originan las sensaciones y se extingue cuando las sensaciones se extinguen…

14»Otra enseñanza sobre la Visión Correcta consiste en que cuando un noble discípulo comprende las sensaciones… tiene la Visión Correcta. Hay seis clases de sensaciones: las que nacen del contacto visual, auditivo, nasal, lingual, corporal y mental. Las sensaciones se originan donde se origina el contacto y se extinguen cuando el contacto se extingue…

15»Otra enseñanza sobre la Visión Correcta consiste en que cuando un noble discípulo comprende el contacto… tiene la Visión Correcta. Hay seis clases de contacto: visual, auditivo… El contacto se origina donde se originan los seis órganos sensoriales y los objetos de los sentidos…

16»Otra enseñanza sobre la Visión Correcta consiste en que cuando un noble discípulo comprende las seis puertas de los sentidos… tiene la Visión Correcta. Las seis puertas de los sentidos son la puerta de los ojos, la puerta de los oídos… Las seis puertas de los sentidos se originan donde se origina la mente y el cuerpo…

17»Otra enseñanza sobre la Visión Correcta consiste en que cuando un noble discípulo comprende el cuerpo y la mente… tiene la Visión Correcta. El elemento de la mente está formado por sensaciones, percepciones, voliciones contacto y atención mental. El elemento del cuerpo, por los Cuatro Grandes Elementos y la forma resultante de ellos. La mente y el cuerpo se originan donde se origina la conciencia…

18»Otra enseñanza sobre la Visión Correcta consiste en que cuando un noble discípulo comprende la conciencia… tiene la Visión Correcta. Hay seis clases de conciencia: visual, auditiva… La conciencia se origina donde se originan los impulsos…

19»Otra enseñanza sobre la Visión Correcta consiste en que cuando un noble discípulo comprende los impulsos… tiene la Visión Correcta. Hay tres clases de impulsos: los del cuerpo, la palabra y la mente. Los impulsos se originan donde se origina la ignorancia…

20»Otra enseñanza sobre la Visión Correcta consiste en que cuando un noble discípulo comprende la ignorancia… tiene la Visión Correcta. La ignorancia es la incapacidad de reconocer el sufrimiento, la creación del sufrimiento, la extinción del sufrimiento y el Sendero que conduce a la extinción del sufrimiento. La ignorancia se origina donde se originan las fisuras…

21»Otra enseñanza sobre la Visión Correcta consiste en que cuando un noble discípulo comprende las fisuras… tiene la Visión Correcta. Hay tres clases de fisuras: la del deseo sensual, la del ser y la de la ignorancia. Las tres fisuras se originan donde se origina la ignorancia…».

Majjhima Nikaya 9

Las Dos Verdades y Los Sellos del Dharma

Las Bases del Budismo II

Hay otras enseñanzas a parte de las “Cuatro nobles Verdades” y el “Noble Óctuple Sendero” que son importantes para comprender los discursos de Buda. En esta entrada voy a tratar de: “Las Dos Verdades” y  “Los Sellos del Dharma”. A Grosso Modo tratare de ir explicando estas enseñanzas. Son por una parte una enseñanza y por la otra son también herramientas para la práctica. Como Buda decía siempre: “No aceptes ninguna enseñanza, ni siquiera las mías, antes de comprobar por ti mismo que te son provechosas y obtienes frutos en tu práctica”.

Es importante hablar de la mente crítica, el Budismo nos da herramientas para ser críticos, para buscar nuestra verdad y crecer por nosotros mismo. No debemos depender de nadie ni aceptar la visión de nadie sin antes comprobar que nos funciona. Debemos cuestionar todo, hasta nuestras propias raíces. Solo así sabremos que estamos evolucionando hacia un estado despierto. Cuestionarse la Fe de uno no es malo. Cuestionarte tus propias creencias puede hacer que tu fe crezca aún más. Eso te convertirá en un mejor: Cristiano, Ateo, Musulmán, Judío o la religión o práctica espiritual que practiques. Pero aún más importante que la religión que sigas, la práctica budista te hará mejor persona y te hará ver y entender los puntos de vista ajenos con mejor perspectiva.

LAS DOS VERDADES

¿Una ola es solo una ola? ¿Un ser humano es realmente un ser humano? ¿Una flor es una flor?
Hay dos verdades. La verdad relativa y la verdad absoluta. No son términos que puedan definirse pues, si defines la verdad la están tintando con tu percepción, entonces deja de ser una verdad. Para hablar de las dos verdades lo voy a hacer respondiendo esas preguntas. Porque para entender la verdad en el budismo hay que ir al reino de la ausencia de signos. Para captar la verdad absoluta hay que trascender la idea de vida o muerte o de duración de una vida o de duración de la muerte. Nacer y morir se plantea como una verdad relativa, es útil saber cuándo nace alguien y cuando muere. Es útil para los documentos o si se trata de alguien importante para delimitar su vida en una época determinada. Pero en términos de verdad absoluta no existe ni el nacimiento, ni la muerte, de ahí que deban llamarse nacimiento y muerte. En el momento que surge la vida surge la muerte. Y surgen las ideas de duración de una vida. Pero si tenemos en cuenta la verdad absoluta sabes que el nacimiento es solo un cambio y que la muerte es otro cambio. Nosotros estamos muriendo y naciendo a cada segundo. Las células de tu cuerpo no son las mismas células que cuando tenías 8 años. El cuerpo al completo ha cambiado, se renueva a cada segundo. Nosotros somos una prolongación de nuestros padres, que a su vez son una prolongación de los suyos y así sucesivamente. En realidad no nacemos, es una transformación y tampoco morimos.

¿La ola muere? La ola, en términos de verdad relativa tiene una existencia determinada y unas características (su signo) que hacen que lo percibamos como una ola, pero la verdad absoluta es que la ola es agua, y que cuando muere, cuando se trasforma vuelve a su verdadera esencia, que es el agua. Los mismo pasa con la Flor. La flor no es una flor porque está formada de elementos no flor, de ahí que lo llamemos flor. Una flor es una manifestación de un conjunto de Dharmas físicos y fisiológicos. Lo que percibimos como flor es una conjunción de elementos como: aire, sol, agua, tierra, minerales… que dan como resultado la flor. La verdad relativa es lo que percibimos como flor, su signo, si forma física. La verdad absoluta es lo que no percibimos. Todos los elementos no-flor que no vemos, eso es su verdad absoluta. Esta visión de la Flor es aplicable al ser humano, porque un ser humano está formado por elementos no-humano como: aire, agua, sol, plantas, minerales… todo esta interconectado, nada es independiente. Si eliminas alguno de los elementos el humano jamás habría podido existir. Hace falta agua, aire, plantas… sin eso el humano muere. Contaminar el aire es contaminarse a uno mismo. En la enseñanza sobre el Cosurgimiento interdependiente Buda nos está dando una lección de ecologismo. Destruir los elementos no humanos es equivalente a destruir a los humanos por que todo está interconectado, nada es independiente de nada, cuando surge A, surge B, y en A esta B y en B esta A. Esto es el planteamiento del Cosurgimiento Interdependiente y de la Verdad Absoluta.

LOS SELLOS DEL DHARMA

Los sellos del Dharma son tres: La Impermanencia, la Ayoidad y el Nirvana. Cualquier enseñanza Budista que no contenga alguno de estos sellos no puede ser considerada como una verdadera enseñanza. Lo cual no quita valor a la enseñanza, pero las verdades enseñanzas posean alguno de los sellos.

La Impermanencia.

La ley de la Impermanencia postula que todo cuanto existe en el universo tiene una duración determinada y nada es eterno. Todo, absolutamente todo es impermanente. Al meditar sobre la Impermanencia aprendemos a observar las cosas de otro modo. Al comprender que no son eternas no nos aferramos a ellas y disfrutamos más de la vida. Desde los seres vivos pasando por los objetos que usamos, coleccionamos, guardamos… los pensamientos, la emociones, el dolor… las enseñanzas y las opiniones. Todo está sujeto a la ley del cambio. A la ley de la transformación. Al saber que la flor es impermanente no lloras cuando pierde sus pétalos o se marchita. Al saber que la flor es impermanente disfrutas aún más de ella. Me gustaría incluir en esta entrada las “Cinco Rememoraciones de Buda” sobre la Impermanencia, son como mantras sobre los que meditar para profundizar en la naturaleza impermanente de las cosas.

“Esta en mi naturaleza enfermar, no puedo escapar de la enfermedad.
Está en mi naturaleza envejecer, no puedo escapar de la vejez.
Está en mi naturaleza morir, no puedo escapar de la muerte.
Estoy sujeto a la naturaleza del cambio, no puedo evitar
el tener que separarme todo cuanto amo.
Mis actos son mi única pertenencia, puedo escapar de sus consecuencias,
mis actos son lo único sobre lo que me sostengo.”

La Ayoidad

En la Ayoidad partimos de que todo está vacío de un yo separado y externo. Es decir, que todo está conectado, todo inter-es con todo lo demás. No se puede explicar la ayoidad sin hablar del inter-ser o de la vacuidad. Las enseñanzas en el budismo están interconectadas, para entender unas necesitar entender otras. Nada está vacío de una existencia separada ni posee un ente que viva separado y que sea eterno. La vacuidad habla de que estamos vacíos de un yo eterno permanente pero que a la vez estamos llenos de todo el universo. Es como una célula del cuerpo. Una sola célula de tu cuerpo contiene toda la información para crear una copia exacta de ti mismo. Estamos vacíos, pero contenemos todo el cosmos en nuestro interior. Formamos parte de él pero no podemos existir de forma separa a él. Inter-somos con el universo y con todo cuanto existe en él y en nuestro planeta. Compartimos elementos con los arboles como agua, minerales, el sol… somos el árbol y somos humanos. Somos los observadores y el objeto observado. No podemos poner una línea divisoria y decir que estamos separados de nada porque no es verdad. Estamos interconectados a todo y todo esta interconectado a nosotros. Somos como un súper-organismo. Al igual que en nuestro cuerpo somos como las células de un gran cuerpo que se van renovando y cumplen su función. Eso es la ayoidad, no vivimos separados del mundo, vivimos en el mundo y tenemos que despertar y comprender que somos el mundo. Somos los océanos que contaminamos. Somos los árboles que talamos. Somos los animales que cazamos y extinguimos. Nos contaminamos a nosotros mismos.

El Nirvana

El Nirvana es un estado, no un lugar al que llegar. El Nirvana es el estado de extinción de todo deseo, de toda ira, de todo odio, de toda emoción insana o pensamiento insano. Es un estado de enfriamiento del fuego de las emociones. No es una meta. No es un objetivo a cumplir ni un lugar al que llegar. El Nirvana es una cualidad de la mente despierta entrenada. Cuando trasciendes toda idea. Cuando comprendes que no existe el nacimiento o la muerte. Cuando estas abierto al sufrimiento de los demás y al tuyo propio. Cuando alcanzas el Nirvana no es que te vuelvas frio o distante. En ese estado has alcanzado una gran compasión y amor por todos los seres del mundo. El Nirvana no es la muerte como mucha gente piensa sino más bien un estado de la mente despierta superior. Un Buda perfectamente iluminado es el que alcanza el Nirvana. Buda alcanzó el Nirvana bajo el Boditaru a los 30 años y desde entonces vivió hasta los 80. Había alcanzado la mente más superior pero aun así siguió practicando hasta su muerte y siguió enseñando. En él no había ira, ni celos, ni resentimiento. En él solo había compasión, amor y empatía hacia todo ser vivo. Una cualidad del Nirvana es que si intentas alcanzarlo, si tu objetivo es llegar a esa meta, cumplir ese objetivo. Nunca llegaras a él. No es algo que se pueda tener ni conseguir. Es algo que nace con la práctica y la humildad.

martes, 7 de abril de 2020

Comentario al Anapanasati Sutra Parte Tercera

9.            Al Inspirar soy consciente de mi mente. Al Espirar soy consciente de mi mente.
10.          Al Inspirar hago que mi mente sea feliz. Al Espirar hago que mi mente sea feliz.
11.          Al Inspirar concentro la mente. Al Espirar concentro la mente.
12.          Al Inspirar libero la mente. Al Espiar libero la mente.

En el noveno ejercicio se nos propone ir más allá. Ir más allá de las sensaciones físicas que son un tipo de formación mental e ir a la fuente de estas sensaciones. Ir a la mente misma y observarla directamente. Para esta práctica quiero que te imagines que estás sentado debajo de un árbol, un arce por ejemplo, y que es otoño. Visualiza bien las hojas marrones, algunas ligeramente amarillentas, apenas quedan hojas verdes ya. Después para ir completando la imagen tú estas sentado entre la orilla del rio y ese árbol, escucha como corre el agua entre las piedras. Estas sentado, una suave brisa corre y algunas hojas caen al rio y ves como el agua se las lleva. La mente es como un rio y las hojas son las sensaciones físicas, los pensamientos, las emociones… todo cuanto captas con tus sentidos y la mente son las hojas que pasan ante ti por ese rio, y son lo que llamamos Dharmas (fenómenos). ¿Intentarías ir a coger las hojas? No, ¿verdad? Coger las hojas supone caer presa de un recuerdo, de un pensamiento, de una fuerte emoción y ser arrastrado de donde estas, que es el momento presente. Ser arrastrado por ejemplo al pasado. El noveno ejercicio nos invita a permanecer contemplando la mente en la mente. Este ejercicio es difícil, no te preocupes si te caes al rio varias veces, es normal divagar y perderse en la mente, si eres principiante sostener la atención es complicado, querer atrapar las hojas es muy tentador. Si te caes al rio lo único que tienes que hacer es volver a tu respiración y volverás a la orilla, debajo de ese precioso Arce Japonés.

El décimo ejercicio nos invita a traer a la mente las formaciones mentales sanas y también las que son insanas. Esto es importante, yo siempre empiezo por las formaciones insanas antes de ir a la sanas. Que no experimentes ira, rencor, celos u odio no significa que no tengas esa formación mental. Todas las formaciones mentales yacen en la mente receptáculo que es como llamamos los budistas al subconsciente, es donde se encuentra el almacén de las semillas. El odio es una semilla, la ira es una semilla, el amor, la felicidad… todo son semillas. Cuidar de las formaciones mentales insanas nos ayuda a cuidar el alimento que reciben. Al inspirar soy consciente del odio que hay en mí, al espiral abrazo, cuido y sonrío al odio que hay en mí. Cuido de mi odio, lo reconozco, le pongo nombre, cara, lo etiqueto y cuido para que no se manifieste. Etiquetar es un buen método para cuidar de las emociones o pensamientos negativos y cuidar de que no se manifiesten. Muchas veces puede que sintamos ira hacia una persona o una situación. Es posible que sin saber cómo la ira haya crecido en nosotros hasta la mente consciente y estemos irritados todo el día y tratemos a la gente mal. Hay personas muy iracundas. Son personas que  sufren mucho y no saben cómo la semilla de su ira se ha estado alimentando hasta convertirse en un gran árbol. Tenemos que ser conscientes del sufrimiento de esa persona y saber que ella no es así por elección. Puede que se hayan dado ciertos factores para que sea como es. La meditación fomenta la compasión. Primero por uno mismo y después por los demás. No respondáis nunca a la ira con más ira. Es peligroso, es como intentar apagar un fuego con otro fuego, puede salir mal y ambos quedareis heridos.

En el método once, ahora que somos conscientes de todo lo que pasa por nuestra mente se nos propone ir a un objeto más concreto. Las opciones son muchas. Puedes poner toda tu atención en la respiración, en mi opinión es sin duda es el objeto más fácil de seguir por qué se puede controlar y es bastante constante. Otro objeto mental puede ser una sensación física. Se me tensa la espalda en un punto muy concreto y me concentro en ese punto con todas mis fuerzas para que la energía de la atención ayude a relajar esa tensión. Otro objeto mental puede ser una emoción o pensamiento, en este caso nos llevaría a investigar de donde viene ese pensamiento, la práctica de investigar objetos mentales la dejo para más adelante ya que forma parte del “Segundo factor del despertar” pero es común que durante la práctica se pueda percibir o intuir los “Factores del Despertar” como una música de fondo en este nivel de práctica. Si eres capaz de sostener la atención para llegar hasta estos ejercicios es que ya tienes el Primer factor casi desarrollado que es el factor de la Atención. Puede que al principio suene como inalcanzable cuando oyes por primera vez hablar de los “Siete Factores del Despertar” pero en realidad son muy fáciles de cultivar. Es si, aviso, una cosa es cultivarlos y otra alcanzar la iluminación que alcanzo Buda. Desarrollar estos factores no es desarrollar la iluminación pero si es ir en camino hacia ella. Ya que existe un cierto despertar que está ligado a la meditación, ya que te hace más consciente y sensible de todo y eso ya es cultivar la mente despierta aunque no la completamente despierta que es un Buda.

El método doce nos lleva a la liberación de la mente. En este estado entramos ya en una relativa calma lo cual hace propicio que las ataduras mentales se puedan ir diluyendo y los nudos mentales puedan ser desenmarañados. En este estado nuestra mente no es tan rígida, entra ya en un estado en el que se vuelve cada vez más maleable. Y podamos abrirnos con más facilidad a la verdadera naturaleza del Dharma, de la mente y contemplar el espejo de la realidad.

13.          Al Inspirar observo la naturaleza impermanente de todos los Dharmas. Al Espirar observo                   la naturaleza impermanente de todos los Dharmas.
14.          Al Inspirar observo la desaparición del deseo. Al Espirar observo la desaparición del deseo.
15.          Al Inspirar observo la cesación. Al Espirar observo la cesación.
16.          Al Inspirar observo el desapego. Al Espirar observo el desapego.

Con el decimotercer ejercicio vamos a bucear por una de las enseñanzas que más me gustan y más valoro en el Budismo. La Ley de la Impermanencia. La Impermanencia forma parte de lo que se conoce como los “Sellos del Dharma” que ya hablare de ellos en su momento. La Impermanencia aunque fácil es difícil de aplicar y mucho más de aceptar. Si aceptamos la Impermanencia estamos aceptando que en el universo no existe absolutamente nada que sea eterno. Todo es impermanente porque todo está en continuo cambio o transformación. Solo hay que aplicar la primera ley de la termodinámica que dice: “La energía ni se crea ni se destruye solo se transforma”. El universo es impermanente, nosotros somos impermanentes. Una forma de meditar sobre la Impermanencia es visualizar una flor en todo su ciclo de nacimiento, muerte y renacimiento. La flor se abre, nos muestra sus pétalos, su fragancia y toda su belleza. Pero con el paso de los días los pétalos se marchitan, la fragancia se pierde y la flor poco a poco muere. Sus pétalos están por el suelo descomponiéndose ya no queda nada de esa bella flor. Este hecho nos apena. Un budista sabe que no hay que aferrarse a la flor porque esta es impermanente, lo cual no quiere decir que un practicante budista no disfrute al ver la flor. Simplemente que ve más allá de la flor. Sabe que está un ciclo de cambio y es capaz de ver sus futuras manifestaciones antes de que estas sucedan. Medita así sobre la flor y después aplica esa visión a ti mismo. A cada segundo nos marchitamos y estamos más cerca de la muerte, del gran cambio, de la transformación. No te aferres a la vida. Acepta la Impermanencia y no volverás a tener miedo al cambio ni a la muerte. Esta práctica la completare en otro post con la meditación de las “Cinco rememoraciones de Buda sobre la Impermanencia”

En el decimocuarto ejercicio hablamos de la desaparición del deseo. El deseo de lograr objetivos, metas, posesiones o títulos. No me mal interpretéis. Tener objetos, títulos y dinero está bien. Lo que no está bien es aferrarse a la idea de que tu felicidad depende de que tengas un buen coche o un doctorado. Esto es así porque muchas veces nos marcamos objetivos y metas tan altos que si no llegamos nos deprimimos. Eso es un tipo de sufrimiento. No te dejes llevar por los estándares de la sociedad o la presión de tu familia. Se feliz con lo que tienes y trabaja para conseguir tus objetivos, pero siempre con la mente clara. No pasa nada si no llegas a alcanzar todas tus metas. La vida es maravillosa tal como es. Vívela como a ti te plazca y no te dejes atrapar por tus deseos. ¿Que no te gusta tu casa pero no puedes comprar otra? Haz de tu casa tu hogar todo lo que necesitas para ser feliz ya lo tienes. No depende de tus muebles o tu casa. Está todo en tu mente. Sal a la vida y disfruta lo que te presente.

En el decimoquinto ejercicio nos desprendemos de las ideas erróneas que tenemos acerca de todo cuanto existe. Nos desprendemos de la visión dual. Nos desprendemos de nuestro deseo de poseer. De nuestro aferramiento a las cosas materiales o inmateriales. Dejamos de creer que poseemos un yo eterno y separado del universo. Dejamos de creer que somos permanentes.

En el decimosexto ejercicio se nos brinda la oportunidad para abrirnos a la realidad, a la auténtica realidad. Disolvemos las barreras y expandimos nuestra conciencia más allá de nuestro cuerpo físico y nos abrimos al mundo ilimitado de la verdadera mente. Somos el universo entero. No podemos separarnos del mundo. Nosotros estamos en el mundo y el mundo está en nosotros, todo existe de forma simultánea y esta interconectado. En este punto dejamos de identificarnos con nuestro cuerpo físico, con nuestras emociones, pensamientos… dejamos ser nosotros para convertirnos en el universo. En una mente que lo abarca todo con su plena consciencia nos abrimos a nuestra esencia divina o energía universal. Despertamos a la realidad más alta, despertamos del sueño en el que estábamos sumidos.

Cultivando y trabajando estos ejercicios cultivamos los Fundamentos de la Atención que como ya sabemos son: El cuerpo, las sensaciones, la mente y los objetos de la mente. Esto conduce al afloramiento de los Siete Factores del Despertar. ¿Cómo? Si eres capaz de permanecer atento y sin distracciones al tu cuerpo, sus sensaciones, tu mente y lo que pasa en tu mente nace en ti el primer factor del despertar, la atención. Cuando tienes el factor de la atención es fácil ir al segundo que es el de investigar los Dharmas. Investigar es, por ejemplo notar que viene una emoción y sin dejarte llevar por ella la contemplas y te preguntas de donde viene, o como ha surgido, la investigar para llegar a su raíz. Es capacidad de investigar te lleva al tercer factor del despertar que es la energía. La energía de la práctica. Cuando la practica tiene energía y te da energía poco a poco eso te lleva al cuarto factor que es la alegría, saber que la práctica es bueno alimenta la alegría que alimenta la energía con lo cual te lleva al quinto factor que es la pacificación interior. Cuando hay paz interior nace el sexto factor que es la concentración. Sin paz interior no hay concentración. Cuando logras una atención, una paz y concentración sostenida dejas de comparar, dejas de desear alcanzar nada, en ese punto de no objetivo nacerá el séptimo factor, el de la Ecuanimidad (Desapego). En resumen estos son los Siete Factores de Despertar: Atención, Investigar los Dharmas, Energía, Alegría, Paz interior, Concentración y Desapego o Ecuanimidad. En función de la escuela o tradición algunos nombres varían, yo sigo las enseñanzas de la escuela Mahayana aunque suelo utilizar los nombres de otras escuelas.



viernes, 3 de abril de 2020

Origen de las Cuatro Nobles Verdades y su Sendero


Las Bases del Budismo I

El Budismo es una filosofía humanista no teísta y espiritual. Aunque se encuentra dentro de las religiones de origen Dharmico como el Hinduismo y el Jainismo, el Budismo no es una religión al uso. Como dice Thich Naht Hanh, “Existe la idea errónea de que el Budismo es una religión en la que se adora a Buda, el Budismo es una práctica igual que lo es el Yoga…”

Su origen está en la India hace unos 2600 años. Logra abrirse paso poco a poco a pesar de que el Brahmanismo imperara y hubiera mucha gente que no aceptaba las enseñanzas de Buda. Esto nunca le desanimó y encontró un gran grupo de adeptos, lo que poco a poco hizo que se convirtiera en la tercera “religión” en número de seguidores en todo el mundo. Tercera o cuarta no lo tengo claro, creo que en orden seria Cristianismo, Islán y Budismo.

Las enseñanzas de Buda estas recogidas en lo que se llama el Canon Pali. Escrito unos 100 años después de la muerte de Buda por sus discípulos (esto no es del todo cierto y los historiadores discrepan ya que no hay documentos suficientes sobre estos hechos). No voy a entrar en muchos detalles. Los Sutras o discursos son el medio por el cual son trasmitidas las enseñanzas y estas se recogieron y catalogaron en el Canon Pali, compuesto por tres cestas o canastas, lo que se conoce como Tripitaka. Estas tres cestas son: el Vinaya Pitaka, donde se regula la vida monástica, el Sutta Pitaka, cesta de discursos y Abhidamma Pitaka, canasta de textos superiores. Así es como están ordenados y recogidos los miles de discursos del Budismo. El Canon Pali es como la Biblia de los Budistas.

Después de este pequeño contexto vuelvo un poco atrás. Buda, antes de ser Buda fue un Príncipe llamado Shakyamuni. Este Príncipe tuvo cuatro encuentros un día que salió del palacio. Se encontró con una mujer pariendo, un anciano a punto de morir, un perro muerto y un asceta. Estos encuentros le marcaron para siempre y fue entonces cuando abandono la vida hogareña para buscar la verdad. Aquí me voy a saltar unos años de su vida y varios maestros con los que practicó antes de desistir y buscar su propio camino. Una noche se sentó debajo de un Boditaru, una especie de Higuera. Meditó durante toda la noche. Permaneció allí horas y horas y mientras amanecía se produjo la chispa. Entendió y encontró lo que estaba buscando. Alcanzo la Iluminación allí, debajo de esa higuera. Todavía pasarían unas semanas antes de que Buda fuera donde los ascetas para contarles lo que había experimentado. Cuando llego donde ellos, estos le recibieron un tanto distantes pero al ver su cara presintieron algo y le preguntaron. Explico entonces “Las Cuatro Nobles Verdades” y “El Sendero” que conduce a la extinción del sufrimiento. Se cuenta que uno de los ascetas lo entendió al instante y que se notó un temblor en el suelo. La rueda del Dharma comenzó a girar y durante 2600 años la rueda ha girado. Depende de los Budistas actuales, hijos del Dharma contribuir con nuestra práctica a que la rueda siga girando.

La enseñanza base, la más importante de todo el budismo es sin duda alguna “Las Cuatro Nobles Verdades”. El planteamiento es muy simple, la practica ya no tanto, pero lo voy a explicar lo mejor que pueda. Siempre podéis leer el “Sutra sobre la puesta en movimientode la Rueda del Dharma”. El Primer planteamiento, la primera verdad es que todo, absolutamente todo es fuente o causa de sufrimiento (Dukkha). La segunda verdad es analizar ese sufrimiento para identificarlo, ponerlo nombre, reconocerlo y saber su origen (samudaya). La tercera verdad es dejar de crear sufrimiento, extinguirlo (nirodha). Y la cuarta verdad es el camino o senda (marga) para dejar de crear sufrimiento. Esta senda en el “Noble Sendero Óctuple” también llamado el sendero de las “Ocho practicas correctas”: La Visión Correcta, la Comprensión Correcta, el Habla Correcto, la Acción Correcta, el Modo de Vida Correcto, la Diligencia Correcta, la Atención Correcta y la Concentración Correcta. Como añadido quiero decir que al igual que hay un camino correcto hay un camino incorrecto, aunque esto parezca muy obvio muchas veces andamos por el sendero equivocado generando sufrimiento para nosotros y para nuestros seres queridos. Para ampliar información leer varias veces el Sutra de la Puesta en Movimiento de la Rueda del Dharma. También hay varios Sutras importante para ampliar la práctica de cada punto del sendero. Os recomiendo que empecéis por el Sutra Sobre la “Visión Correcta”. Porque la visión correcta genera los demás radios de la rueda del sendero.

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Los enlaces de los Sutras estan sacados de bosquetheravada,org a los que doy mi agradecimiento por poner a la mano de todo el mundo la gran sabiduría del Budismo.

martes, 31 de marzo de 2020

Comentarios al Anapanasati Sutra Parte Segunda


Tras haber explicado el escenario y las indicaciones previas que el Buda da a sus discípulos para prepararse, nos metemos ya en la parte central del Sutra, los “Dieciséis ejercicios” sobre la plena consciencia en la respiración. Como dije en la introducción del comentario estos ejercicios se dividen en cuatro grupos de cuatro ejercicios cada uno. El primer grupo corresponde al primer fundamento que es el Cuerpo. El Sutra dice así:

1. Al inspirar Profundamente, sé que estoy inspirando profundamente. Al Espirar Profundamente, sé que estoy Espirando Profundamente.
2.     Al inspirar Ligeramente, sé que estoy inspirando Ligeramente. Al Espirar Ligeramente, sé que estoy Espirando Ligeramente.
3.    Al Inspirar soy consciente de todo mi cuerpo. Al Espirar soy consciente de todo mi cuerpo.
4.    Al Inspirar sereno todo mi cuerpo. Al Espirar sereno todo mi cuerpo.

La base de la práctica del primer fundamento es el seguimiento de la respiración y el saber reconocer como es nuestra respiración. Es decir, saber si es profunda cuando es tranquila, relajada o sutil y saber que es ligera cuando es rápida, entrecortada o abrupta. La práctica de estos dos primeros ejercicios sirven al practicante como medio para controlar la respiración y así relajar el cuerpo antes de poder examinarlo como veremos en el tercer ejercicio. El tercer ejercicio nos llama a ser consciente de nuestra respiración y de nuestro cuerpo. Ser consciente de la postura para poder pasar el cuarto ejercicio en el que nos piden que serenemos todo el cuerpo. Cuando nuestra respiración y nuestra atención es sostenida inevitablemente llegamos a un estado en el que la respiración se vuelve cada vez más sutil y relajada, lo cual conduce al estado en el que el cuerpo esta relajado y en el que podemos ser un poco conscientes de esa relajación. Así entramos poco a poco en el primer fundamento que es el Cuerpo y la Respiración. A Grosso modo esto es así, ya que en el Satipathana Sutra se profundiza mucho más sobre la meditación del Primer fundamento pero por ahora creo conveniente dejar estas pequeñas líneas que el practicante más novel podrá encontrar más fáciles para dar sus primeros pasos en la meditación. Otro consejo que propongo es la práctica de las “Maravillosas Puertas del Dharma” una enseñanza del Budismo Mahayana, que explicare en otra publicación. Por ahora creo que conocer las dos primeras “Puertas del Dharma” que son Contar y Seguir será más que suficiente. El Conteo consiste en contar cada ciclo respiratorio de 1 a 10 y de 10 a 1. Ejemplo: Inspiro 1, espiro 1; inspiro 2, espiro 2 etc... hasta llegar a 10 y luego de 10 a 1. y el segundo método que es el seguimiento. Consiste en seguir la respiración desde que entra por la nariz y expande nuestro vientre hasta que sale por la nariz o por la boca y se contrae nuestro vientre. Las dos primeras puertas del Dharma son muy útiles para el entrenamiento de los principiantes. Aunque yo sigo haciéndolo, es lo primero que haga cuando medito y es muy fructífero.

5.      Al Inspirar me siento Alegre. Al Espirar me siento Alegre.
6.      Al Inspirar me siento Feliz. Al Espirar me siento Feliz.
7.     Al Inspirar soy consciente de mis formaciones mentales. Al Espirar soy consciente de mis formaciones mentales.
8.     Al Inspirar sereno mis formaciones mentales. Al Espirar sereno mis formaciones mentales.

Los ejercicios quinto y sexto nos ayudan a tomar consciencia de la alegría que produce la práctica de la meditación. Sus beneficios y lo que nos reporta esta práctica en nuestra vida cotidiana más allá de los 20 o 30 min que le dediquemos al día. Esta alegría que nos produce la práctica poco a poco se va convirtiendo en la felicidad. En el Budismo sabemos que no hemos de aferrarnos a ninguna emoción ni sensación, que hemos de permanecer neutros es decir, ecuánimes que es el tema que abordare en el decimosexto ejercicio cuando hablo del desapego. Desapego y no aferrarse es lo mismo. Esto viene dado por que la alergia es una emoción un tanto inestable que viene de la mano de la excitación. Cuando nos alegramos por algo estamos a veces impacientes, inquietos, exultantes. Sin embargo todas esas sensaciones y emociones derivadas de la alegría nos alejan un poco de la realidad, hay que llegar al estado de la felicidad que es más estable, es casi un nirvana.  El nirvana en el budismo es el aquietamiento de las emociones y el aferramiento a la vida. Es un estado en el que uno es consciente de todo pero sin dejarse atrapar por los pensamientos. Mal dicho seria como un estado de absoluta felicidad, esto es una licencia que me tomo, pero no está del todo bien dicho.

En el séptimo ejercicio tomamos consciencia de las sensaciones físicas, por ejemplo de la sensación de calor o frio, tensión o relajación, zonas del cuerpo doloridas por la postura… Tomamos referencia de ellas y las observamos detenidamente, para dejar de identificarnos con ellas. Esto es sin duda un punto de especial importancia en la práctica Budista o del Mindfullnes. El no identificarnos con nuestro dolor o nuestros pensamientos sino más bien convertirnos en un observador de ellos. Como si fuéramos al cine a ver una película, mientras meditamos hemos de convertirnos en espectadores de nuestra propia vida. La esencia de la práctica es esa, dejar ir toda duda, todo aferramiento hasta que no queda nada más que nuestra verdadera mente. Nuestra verdadera naturaleza despierta.

El octavo ejercicio nos dice que relajemos y serenemos esas sensaciones físicas, lo cual es la preparación para ir al siguiente nivel. Una forma de relajar hasta ese nivel es sin duda usar la respiración y la imagen de que nos hundimos cada vez más por nuestro propio peso en el cojín, la silla, o donde estemos sentados o tumbados. Nuestro cuerpo cada vez está más y más ligero con cada ciclo respiratorio y nuestra mente al igual que un estanque en el cual el fango del fondo poco a poco se posa y deja ver lo cristalina que es el agua en realidad. Nuestra mente es como el agua cristalina, nuestros pensamientos y hábitos lo único que hacen es enturbiar esa agua hasta que no podemos mas y caemos exhaustos.